Domingo, es el primer día de la liturgia y ultimo día de la semana civil.
El domingo es, como todo, una posibilidad, puede ser lo que uno quiere que sea.
Puede ser de todos colores, el que uno sienta, gris, amarillo, rosa, verde
Es el día entre el sábado social y el lunes laboral
Domingo de reflexión, de soledad, de hábito, de almuerzo familiar, de amigos y mate, de amor y siesta, de asado y fútbol al mediodía, la resaca sabática, la coca salvadora, el zapping, la pasta y la nona, olor a asado y sol; la sobremesa extendida por el truco y el tío que bebió de más, los primitos que lloran, el TC2000, el súper clásico, las siete de la tarde como preludio del bajón, la libertad de decir hoy no tengo ganas…
Día de quiebre, de introspección.
Es la acumulación de la semana.
Es sentarse con uno mismo en ese estado mental en reposo.
La energía del domingo es de tiempo libre, es el día para echarse en el sillón.
Hacer de el algo maravilloso, o no.
Ver el día pasar, la tarde caer, la noche llegar.
Lunes inminente y otra semana que comienza.